Éste es uno de los bienes más difíciles de conseguir y, al mismo tiempo, de los más necesitados para llevar a cabo los programas.
La Fundación Sagrada Familia agradece a quienes cuentan con la posibilidad de donar tierras para proyectos de bien común, reconociendo que cada aporte suma esperanzas y ayuda en la lucha por fortalecer la dignidad humana.